Por qué jugar a "hacer el café" es neurociencia pura
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Miras a tu peque. Lleva 20 minutos haciendo como que te prepara un café imaginario en una taza vacía o durmiendo a un peluche como si fuera un bebé, cantándole una canción que se acaba de inventar.
Desde fuera parece simplemente adorable. Desde la neuropsicología, es uno de los hitos más complejos del desarrollo humano: el juego simbólico.
Alrededor de los 18-24 meses, el cerebro da un salto cualitativo: es capaz de hacer que una cosa represente a otra. Un bloque de madera se convierte en un teléfono, una caja en un coche y una melodía en un ritual para curar una pupa.
Este juego de imitación y simbolismo es la base de:
· El pensamiento abstracto: Más adelante le permitirá entender que las letras y los números son símbolos de otros conceptos.
· La teoría de la mente (empatía): Ponerse en el lugar del otro ("ahora yo soy el médico y tú el paciente").
· La expansión del lenguaje: Usan estructuras de frases mucho más complejas cuando están metidos en su papel.
En Petit Folks creemos profundamente en la magia de este juego libre. Por eso, tanto el juego físico de Petit Folks como las propuestas de actividades y materiales que las acompañan están pensados para ser el lienzo en blanco de esa imaginación: con propuestas versátiles que se transforman en lo que su mente necesite y canciones que acompañan sus rituales, siempre desde la conexión humana, el ritmo y la mirada compartida.
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