La mentira de la segunda lengua en la infancia
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Existe el mito de que para introducir una segunda lengua en casa necesitas ser bilingüe, tener un acento impecable o contratar ayuda nativa.
Quitemos peso: el cerebro infantil no aprende gramática; absorbe realidades.
La forma más potente de familiarizar a una niña o un niño con un nuevo idioma es a través del vínculo y la música. Un estudio reciente del MIT recordaba que la ventana de la primera infancia es mágica para el procesamiento del lenguaje, no porque estudien más, sino porque su oído es flexible.
¿Qué podemos hacer en el día a día?
1. Cantar una canción sencilla juntos.
2. Escuchar cuentos con rimas en otro idioma.
3. No corregir constantemente: premiar la intención del sonido.
Cuando cantan una melodía en inglés, aunque no entiendan cada palabra, sus redes neuronales están asimilando la fonética de forma natural. En Petit Folks nos encanta cuidar esa diversidad lingüística en nuestras propuestas, abriendo ventanas al mundo sin presiones ni pantallas. Menos perfección, más naturalidad.